
Cuenta la historia que un 22 de junio del 2008, alumnos del Instituto Ricardo Guiraldes se juntaron en las puertas de la institución sin saber bien para que. Llevaban consigo una ilusión, una idea no muy clara de lo que vivirían y que nunca jamás olvidarían.
Era una mañana muy fría, todos con sus abrigos llegando uno a uno y sin importarles nada, se abrasaban y gritaban ese canto de los pibes tan famoso entre los egresados. Pobres los padres de , con las mejillas coloradas y un retorcijón en la panza, dándose cuenta que el bebe que antes estaba en sus brazos había crecido y estaba por vivir una de las más grandes y hermosas experiencias de toda la vida. Preocupados porque se irían solos y ya no podrían decirles “hijo, abrígate que hace frio”. Uno a uno iban derramando lágrimas que no se sabían si eran de felicidad o de tristeza. Al verle la cara a esos chicos me pregunto, ¿serian consientes de lo que estaban por vivir?.
El micro despego, intente escuchar que hablaba cada uno, pero la verdad me fui imposible, era una verdadera fiesta.
Luego de unas paradas subieron nuevos chicos, gente que nunca habían conocido pero que compartían esa emoción que ellos llevaban dentro. Poco a poco pudieron entablar relaciones ya que todos llevaban en su corazón el mismo sueño…. Llegar a Barilo
Toda historia tiene sus guías, que ellos llamaban coordinadores, personas con un gran corazón que los ayudarían a vivir esas sensación tan linda que es el viaje de egresados
Como en un cuento de hadas, el paisaje era maravilloso, donde se miraba, allí se encontraba la hermosura.
Grandes fiestas se organizaron, banquetes y bailes entre amigos. Algunos pasados de alcohol, otros haciendo cosas que será mejor que no contemos ya que el que pudo ir a Bariloche sabe que… “Lo que pasa en Barilo, se queda en Barilo” ¿no es así?
Un mismo sueño, un mismo deseo en el corazón de miles de pibes que solo deseaban despedirse de la secundaria querida, de los amigos que tal vez no volverían a ver. Luego de ese viaje todo cambiaria….
Volver fue una de las más tristes despedidas, todo había terminado, aunque el fuego que ardía en esos chicos seguiría gritando al son de las montañas nevadas “BARILO BARILO, NOS VAMOS A BARILO”
Deseos que se convirtieron en experiencias
Amigos que nunca borraremos de nuestros corazones
UN SUEÑO QUE JUNTOS… HICIMOS REALIDAD

Ezee, la verdad que es hermoso lo que escribiste... me hiciste emocionar posta (L
ResponderEliminarEs increible como pasó el tiempo, no lo puedo creer todavia =(
Me mató eso de "Lo que pasó en Bariló, queda en Bariló" jaja, eso te cuenta no?? Ese día que te pusiste en pedo y ibas regalando picos a todas me hiciste estallar de la risa...
Sos un divino nene ^^
Besitoos.
Cess.-
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarAhí va, me loguee con mi blog (Y
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